Juego indie desarrollado por The Rat Zone y lanzado a principios de este año. Al igual que Rhythm Doctor, lo descubrí en Steam250 mientras miraba el listado de juegos mejor valorados de Steam en 2026, y me di cuenta de que estaba situado bastante alto. Al ver el tráiler y un par de capturas me llamó muchísimo la atención su atmósfera tan misteriosa y espeluznante, así que había que darle un try.

El juego es muy cortito, entre 2-3 horas, me lo pasé en una tarde. Empiezas en medio de un bosque de noche con una linterna y ante ti ves una especie de espíritu azulado al cual, sin mediar palabra, sientes que debes seguir. Tras una mini caminata, llegas a una casa abandonada con una cocina lista para ser usada. Al lado encuentras un libro que te invita a tomar fotos y dar de comer a la fauna local que, creedme, cuenta con animales de lo más peculiares. Por si fuera poco, la casa tiene varias habitaciones y armarios bloqueados con candados. ¿Qué clase de misterios alberga este lugar tan singular?

Una criatura con forma de perro de noche con algo rojo en la boca
La fauna local es de lo más peculiar, y cada bicho esconde sus propios gustos culinarios.

El bucle perfecto

Creature Kitchen, como su nombre indica, es un juego de cocina. Tienes que descubrir a los animalitos escondidos por los alrededores y darles de comer. ¡Ojo!, cada bicho tiene sus propios gustos, por lo que tendrás que cocinar platos concretos para saciar su apetito. Un poco sibaritas, sí. Tenemos una cámara que, al sacarle una foto al animal, nos permite identificar qué platos le gustan. Si le va la comida italiana, tocará ir al libro de recetas y cocinarle pizza o espagueti. Al cumplir el requisito, el animalito se hace tu pana y te recompensa con una llave que desbloquea una habitación o armario de la casa, lo que te hace progresar hacia nuevas recetas o salas con más animalitos que alimentar.

Página de recetario dedicada a la criatura Hopper
Cada animal tiene su propia ficha en el recetario. Descubrir sus gustos es parte de la gracia.
"Un juego con la capacidad de no dejarte soltar el mando es digno de alabanza, y Creature Kitchen lo consigue."

Me ha encantado porque tiene un loop jugable súper adictivo. Es la mezcla perfecta entre ambientación y jugabilidad a través de cocinar y resolver puzzles. Al principio el juego me acojonó bastante. Estás solo y no sabes ni dónde estás, ni cómo has llegado, ni cuál es el objetivo… literalmente es como si te lanzaran en medio de un bosque y te dijeran "venga chavalín, búscate la vida". No obstante, el juego hace una labor excepcional para que te vayas haciendo con las mecánicas de forma totalmente orgánica.

La mecánica central de cocinar tampoco es la gran cosa, sinceramente. Es muy sencilla. Un libro de recetas te dice los ingredientes a combinar, los metes en un horno mágico y por arte de magia aparece el plato hecho. Algunos ingredientes requieren pasar por procesos como freír, batir o cortar mediante un pequeño minijuego, pero nada del otro mundo. Es sencillito, aunque no se hace pesado, principalmente porque el juego dura poco. Solo me hubiera gustado poder coger varios ingredientes de la despensa a la vez para evitar el "ir y volver" constante.

Otro aspecto que me ha gustado es lo compacto que es. La casa es pequeñita y lo que puedes explorar en las afueras son unos pocos metros, pero hay muchísima densidad de elementos, entre ellos recetas, puzzles, ingredientes y animales… Los puzzles en general son sencillos pero extremadamente satisfactorios de resolver, y la mayoría se resuelven in situ. Cuando abres el candado de una nueva habitación y descubres un reloj de cuco con el que interactuar, la solución está en la propia sala.

Pasillo oscuro de despensa con latas de conserva
La casa es pequeñita, pero cada rincón esconde algo por descubrir.

En conclusión, me ha parecido un caramelito. Que un juego tenga la capacidad de "no dejarte soltar el mando" es digno de alabanza, y Creature Kitchen lo ha conseguido. Su atmósfera es buenísima, me ha recordado mucho en este sentido a Inscryption. Al principio pensaba que era un juego de miedo, pero ni mucho menos. Lo espeluznante es el entorno y el desconocimiento inicial con el que te topas. Es muy divertido y especial, y el final es una absoluta maravilla que consigue tornar el pavor del principio en un sosiego y una calma como pocas veces he visto.

Un mapache sentado en una mecedora en un porche con una bolsa de patatas
El pavor inicial se convierte en calma. La casa termina sintiéndose como un hogar.

Desglose de puntuación

Jugabilidad / Mecánicas
24 / 30
Historia / Narrativa
14 / 20
Artístico / Visual
18 / 20
Diseño / Estructura
10 / 10
Técnico / Gráfico
7 / 10
Música / Sonido
7 / 10
80

Veredicto

Un caramelito indie con un loop jugable adictivo y una atmósfera única que recuerda a Inscryption. Corto, compacto y con un final que es pura calma. No podrás soltar el mando.