Scritchy Scratchy es probablemente el juego incremental más popular de este año. El concepto gira en torno a los “Rasca y Gana”. Sí, el juego fundamentalmente consiste en comprar boletos, rascar, ganar dinero y reinvertir ganancias. Así en bucle, como todo juego incremental. Lo empecé a jugar en Steam Deck hace unos meses pero la experiencia de rascar con la pantalla táctil no me acabó de convencer. Sin embargo, un amigo me dijo que se lo había jugado en la versión de móvil que hay en la Play Store. “¿¡CÓMO!? ¿¡UNA VERSIÓN DE MÓVIL!?” exclamé. Era ajeno ante el hecho de que el juego había salido tanto en Steam como en móvil de lanzamiento, así que me animé a darle otro try.

Mesa de Scritchy Scratchy llena de boletos, artilugios y mejoras desbloqueadas
Con el paso de las horas, la mesa acaba repleta de boletos y automatizaciones.

Gastar, comprar, ganar y reinvertir

Tampoco hay mucho que comentar. Es un juego incremental, así que el loop jugable es sobradamente conocido. Gastar. Comprar. Ganar. Reinvertir. Así hasta que salte la pantalla de créditos. No obstante, el juego es diferente en cuanto a que hay un factor aleatorio con respecto al volumen de ganancias que puedes obtener con cada boleto. Tal y como ocurren con los rascas, los símbolos que aparecen en los boletos tienen distintas probabilidades de aparecer. Algunos símbolos harán que ese boleto valga más o menos. De hecho, hay casos en los que dependiendo del símbolo que te toque, puedes llegar a perder dinero e incluso quedarte en bancarrota. Por tanto, en función de la “suerte” que tengas, ganarás más dinero o menos. Por supuesto, el juego cuenta con un sistema de mejoras donde, entre otros, podrás incrementar tu suerte y que las probabilidades de que los símbolos jueguen a tu favor aumenten.

Boleto Mini Scratch de Scritchy Scratchy con sus símbolos, probabilidades y premios
Cada boleto juega con probabilidades, premios y penalizaciones diferentes.

Un incremental que sí se siente incremental

Lo que más me ha gustado es el arte y diseño pixel art de los boletos. Cada rasca cuenta con un diseño único y una mecánica ligeramente distinta. Por ejemplo, un rasca puede tener tres huecos donde si juntas dos símbolos iguales ganas dinero, pero en otro rasca cada hueco tiene distintos símbolos y cada uno tiene un valor determinado (algunos de ellos generan pérdidas). Otra cosa que destacaría es que el juego verdaderamente se siente “incremental”, es decir, que como jugador he sentido que voy avanzando, progresando o escalando las cosas. Esto el Rock Bottom que jugué el mes pasado fallaba estrepitosamente en conseguir. No llega al nivel de “incremento” del Cookie Clicker, pero creo que este lo hace de manera notable.

"Está todo muy bien pensado y te engancha muy fácilmente."

Prestigio, automatización y dopamina

También creo que su sistema de prestigio y bucle jugable es tremendamente adictivo. Llegado en un momento de tu run, puedes terminarla y canjear los puntos de jackpot por mejoras permanentes en un árbol de habilidades. Muy parecido al Berry Bury Berry con las estrellas o al Cookie Clicker con las Heavenly Chips. También, a lo largo de la run tendremos la opción de comprar artilugios para automatizar los procesos y facilitarnos la vida. Por ejemplo, con un rascabot que nos rasque los boletos automáticamente o un gato negro que nos canjea las ganancias de forma automática. Está todo muy bien pensado y te engancha muy fácilmente.

Árbol de prestigio de Scritchy Scratchy con mejoras permanentes para futuras partidas
Los puntos de jackpot se convierten en mejoras permanentes al hacer prestigio.

En conclusión, con este juego incremental no me he sentado tan mal al acabar que cuando jugué al Rock Bottom. Quizás sea porque es algo “diferente” y el juego pone de su parte para hacer de la experiencia algo singular y entretenida. No obstante, llegados a un punto el juego es repetir, repetir y repetir y poner encefalograma plano mientras ves la vida pasar. También os digo que es casi algo inevitable en este tipo de juegos. Dicho esto, en general es un juego que me ha gustado, que me lo he pasado en apenas 5 horas y en el mismo día. De los incrementales de este año, podría llegar a recomendarlo por encima del Berry Bury Berry por ser más variado en sus mecánicas y al no abusar del sistema de prestigios.

Lo mejor

  • El pixel art y el diseño propio de cada boleto.
  • La variedad de reglas, símbolos, probabilidades y premios entre rascas.
  • El prestigio y la automatización hacen que la progresión resulte muy adictiva.

Lo peor

  • Llega un punto en el que la repetición termina imponiéndose.
  • La sensación de progreso no alcanza el nivel de Cookie Clicker.
  • Rascar con la pantalla táctil de Steam Deck no me acabó de convencer.

Desglose de puntuación

Jugabilidad / Mecánicas
21 / 30
Historia / Narrativa
12 / 20
Artístico / Visual
15 / 20
Diseño / Estructura
7 / 10
Técnico / Gráfico
6 / 10
Música / Sonido
7 / 10
68

Veredicto

Un incremental variado y tremendamente adictivo que sabe hacer sentir el progreso. Sus boletos, el prestigio y las automatizaciones le dan personalidad, aunque en sus últimas horas acaba cayendo en la repetición propia del género.