Fue anunciado en 2021 y, tras varios retrasos envueltos en silencio e incertidumbre, REPLACED ha visto la luz finalmente este año. Está desarrollado por Sad Cat Studios, un estudio de Bielorrusia cuyo desarrollo se vio gravemente impactado por la guerra ruso-ucraniana. El equipo se vio forzado a reubicarse, finalmente en Chipre, para terminar el desarrollo de este indie al que tantas ganas le teníamos muchos desde aquel primer tráiler.
Una historia sobre qué significa estar vivo
El juego para mí tiene dos puntos muy fuertes. El primero de ellos es su historia. En REPLACED juegas como Reach, una inteligencia artificial atrapada en el cuerpo humano de su creador, Warren. El núcleo narrativo trata temas muy filosóficos y existenciales como la identidad, la relación entre cuerpo y alma, el transhumanismo o lo que significa ser humano y sentirse vivo. Lo aproxima de una manera muy interesante, de esas que te dejan pensando y forjando ideas según progresas.
El mejor pixel art que he visto en años
La propia web oficial presenta el mundo de REPLACED como una América alternativa de los años 80 marcada por una catástrofe nuclear, donde la vida humana llega a tratarse como mercancía. Visualmente tiene esa estética de pixel art cinematográfico 2,5D, pero no es un pixel art cualquiera. Se trata de uno de los mejores usos que he visto de este estilo artístico en un videojuego. El juego emplea diversos recursos y los ejecuta de forma excelente, ya sea la iluminación de neones, faros y linternas, los reflejos o el uso que se le da a la profundidad del escenario. Casi de película. A eso hay que sumarle los planos de cámara durante los momentos de acción, unas animaciones increíblemente trabajadas y unos diálogos bien escritos.
El juego es muy cinematográfico, y lo digo en todos los sentidos, tanto para lo bueno como para lo malo.
El combate se queda corto
Una de las mayores críticas que ha recibido es que, al ser tan peliculero, apenas hay jugabilidad. Gran parte del juego consiste en caminar en una dirección donde el plataformeo es bastante mediocre. Luego, de vez en cuando, te tocará pelear. La base del combate es la de los Batman Arkham, es decir, darle al botón de pegar hasta que al enemigo le sale un símbolo amarillo encima de la cabeza y toca contraatacar. De vez en cuando el enemigo lanza un golpe inesquivable ante el que tienes que hacer una voltereta. El control es bastante básico y te van añadiendo pequeñas mecánicas conforme avanzas, pero no me parecen suficientes.
El combate de cara al final se me hizo frustrante y angustioso. Llega un momento en el que hay tantos enemigos haciendo tantas cosas a la vez y tan rápido que no tienes tiempo de reaccionar. Además, no puedes cancelar la animación, así que si el enemigo se prepara para atacar y pilla a tu personaje en medio de un movimiento, prepárate para comerte el golpe. Un poco tosco en ese sentido. Entiendo que es más complicado implementar este sistema de combate en un entorno en dos dimensiones, pero creo que mejorar la inteligencia artificial de los enemigos habría ayudado bastante.
En conclusión, se trata de un magnífico juego indie con un apartado visual sobresaliente que recomiendo jugar simplemente por la historia. Se nota que está hecho con todo el amor del mundo, y se ve claramente en cada uno de los pequeños detalles que lo componen. Me pregunto cuál será el siguiente proyecto del estudio, aunque creo que si quieren alcanzar el nivel de otros indies del estilo, como SANABI, deberán pulir la jugabilidad, un aspecto que aquí por desgracia ha quedado un poco cojo. Dicho esto, lo recomiendo encarecidamente igualmente.
Lo mejor
- Uno de los mejores usos del pixel art cinematográfico que he visto.
- Una historia existencial que deja poso y está muy bien escrita.
- Iluminación, animaciones y planos de cámara de nivel altísimo.
Lo peor
- El combate es tosco y no permite cancelar animaciones.
- El plataformeo resulta mediocre y rellena demasiado.
- El tramo final acumula enemigos sin darte margen de reacción.
Desglose de puntuación
Veredicto
Un indie visualmente sobresaliente con una historia que merece la pena por sí sola. La jugabilidad se queda muy por detrás del resto, pero aun así lo recomiendo.